Dentro de dos meses, todas las empresas con empleados en Argentina deberán comenzar a aportar de manera obligatoria a los Fondos de Asistencia Laboral (FAL), establecidos por la reciente reforma al pago de indemnizaciones aprobada por el Congreso. Este esquema aplicará a todas las compañías empleadoras, con excepciones para la construcción, empleadas de casas particulares y empleados públicos.
Las pymes destinarán el 2,5% de los aportes patronales que antes iban a Anses, mientras que las grandes empresas aportarán el 1%. El fisco será responsable de desviar el porcentaje correspondiente a la administradora del FAL de cada empresa. En caso de que las empresas no elijan a tiempo una administradora, se realizará un sorteo para asignarles una firma gestora.
Las gestoras de FAL esperan administrar hasta el 30% de los fondos, mientras que el resto se espera que recaiga en los bancos, que están preparando campañas para atraer a las empresas con bonificaciones y descuentos.