El gobierno de Javier Milei recaudó más de $1,5 billón a través del fideicomiso SisVial, destinado a financiar obras viales. Sin embargo, solo se aplicó el 26,2% de esos recursos a su objetivo original, desviando más de $1 billón a inversiones financieras. Según un informe, la subejecución alcanzó el 73,8%, lo que ha generado preocupaciones sobre el estado de las rutas nacionales, donde entre el 65% y el 70% se encuentran en condiciones regulares o malas.
El Ministerio de Economía, bajo la dirección de Luis Caputo, es la autoridad encargada de la aplicación de estos fondos, mientras que el Banco Nación actúa como fiduciario. A fines de mayo, más de $1 billón permanecía en inversiones financieras, lo que ha llevado a cuestionamientos sobre la falta de auditoría y control en el uso de estos recursos.