Entre 2024 y mayo de 2026, el Gobierno argentino recaudó $ 375.400 millones por el Impuesto a los Combustibles, pero solo ejecutó $ 116 mil millones en obras hídricas, lo que representa un 31% de la recaudación. El resto de los fondos se destinó a inversiones en deuda del Tesoro nacional. Según datos del Ministerio de Economía, la ejecución fue del 12% en 2024, 24% en 2025 y 63% hasta mayo de 2026.
El Fondo de Infraestructura Hídrica, creado en 2001, debería utilizarse para proyectos de infraestructura hídrica, pero la actual gestión ha desviado recursos hacia la licitación de deuda. Esto genera un resultado fiscal positivo al permitir que el Gobierno mantenga liquidez para afrontar sus necesidades financieras.
El ICL, que grava la compra de combustibles, ha recaudado casi $ 15 billones en lo que va de la gestión actual, con un incremento real del 22,2% en los primeros siete meses de 2026 respecto al mismo período de 2025.