Un apostador ganó $9.179.466.652 en el Quini 6, lo que resalta la carga tributaria sobre los premios de juegos de azar. La retención se aplica antes del pago y se basa en una fórmula establecida por la normativa vigente, supervisada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
Según la normativa, se considera gravado el 90% del premio total, al que se le aplica una tasa de retención del 31%. En este caso, el apostador deberá afrontar una retención impositiva superior a los $2.500 millones, resultando en un monto neto aproximado de $6.600 millones.
El procedimiento implica que el 90% del premio, equivalente a $8.261.519.986,80, es la base sobre la cual se calcula la retención. Al aplicar el 31%, el impuesto asciende a $2.561.071.195,91, lo que representa el 27,9% del premio bruto.
La deducción se realiza antes de la entrega del dinero, asegurando que el ganador reciba un importe neto. Este sistema busca facilitar la liquidación impositiva y minimizar el riesgo de incumplimientos fiscales.