El Gobierno de Javier Milei presentó un proyecto de ley que incluye un impuesto del 15% a las ganancias obtenidas por la compraventa de Certificados de Depósito Argentinos (Cedears). Esta medida, que busca equiparar el tratamiento tributario de los Cedears con otros activos financieros, ha generado una fuerte reacción entre los inversores y seguidores del oficialismo.
La propuesta se enmarca dentro de la Ley de Competencia Financiera y pretende modificar la exención actual que beneficia a las personas humanas en la compraventa de estos instrumentos. Los Cedears permiten a los inversores argentinos acceder a acciones de empresas extranjeras sin necesidad de abrir cuentas en el exterior.
La iniciativa fue criticada por diversos sectores, quienes la compararon con políticas tributarias anteriores que el gobierno había prometido eliminar. A pesar de la controversia, algunos economistas defendieron la propuesta, argumentando que era razonable igualar el tratamiento impositivo de los Cedears con el de acciones compradas directamente en el exterior.
El artículo 230 del proyecto establece que la modificación aplicaría a los certificados adquiridos a partir del 31 de octubre de 2026, gravando únicamente las ganancias obtenidas al venderlos, mientras que los dividendos ya están sujetos a Ganancias.