El Ministro de Economía, Luis Caputo, ha propuesto a los gobernadores la eliminación del impuesto a los sellos, un tributo que afecta a diversos contratos y operaciones económicas. Esta iniciativa fue presentada durante la 32.ª Conferencia Industrial de la Unión Industrial Argentina (UIA), donde también se anunciaron medidas de alivio fiscal para empresas.
El impuesto a los sellos grava actos, contratos y operaciones económicas formalizados en documentos públicos o privados, y su aplicación varía según la legislación de cada provincia y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Entre las operaciones que pueden estar sujetas a este impuesto se encuentran las compraventas de inmuebles y ciertos contratos comerciales.
La propuesta de Caputo implica que las provincias que adhieran al Régimen de Exhibición de Obligaciones Recíprocas (RIGI) recibirían compensaciones del Estado nacional a cambio de renunciar a la mitad del impuesto. Sin embargo, la eliminación del gravamen requiere negociaciones con los gobernadores y cambios normativos en cada jurisdicción.
El impacto sobre los costos de alquiler dependerá de las exenciones y regulaciones específicas de cada provincia. Por ejemplo, en la Ciudad de Buenos Aires, el impuesto se aplica a contratos de alquiler de inmuebles destinados a actividades comerciales y a viviendas amuebladas con fines turísticos, con una alícuota del 0,5%.
La propuesta deberá ser formalmente presentada en el Congreso y aprobada por ambas Cámaras para su implementación.