La Sala 2 de la Cámara de Apelaciones y Garantías de San Isidro ha ordenado el desalojo de la planta de FATE, ubicada en Virreyes, tras el vencimiento de los plazos de conciliación obligatoria. La ocupación del predio por parte de los trabajadores comenzó en febrero, tras el anuncio del cierre de operaciones de la empresa, que resultó en el despido de 920 empleados.
El tribunal aclaró que su decisión no aborda el fondo de la cuestión laboral, pero permite la restitución del inmueble a FATE. Según la representación legal de la empresa, se formalizaron 900 bajas voluntarias entre febrero y mayo, dejando a 196 ex empleados que rechazaron el acuerdo.