Según un informe del economista Nadin Argañaraz, los cambios impositivos implementados por el Gobierno y los proyectados hasta 2027 tendrán un costo fiscal equivalente al 4,7% del Producto Bruto Interno (PBI). Entre 2024 y 2026, se estima una pérdida neta de recaudación cercana al 3% del PBI, con un resultado positivo inicial que se revertirá en los años siguientes.
Los tributos que aumentaron los recursos aportaron un 1,51% del PBI, destacándose el impuesto a los combustibles, Ganancias y el monotributo. En contraste, las medidas que redujeron la recaudación representaron un 4,48% del PBI, siendo la eliminación del impuesto PAIS la más significativa.
Para 2027, se proyecta un costo fiscal anual de 1,77% del PBI, influenciado por la aplicación del Fondo de Asistencia Laboral y cambios en Bienes Personales, aunque se compensará parcialmente por la eliminación de costos transitorios relacionados con percepciones de IVA y Ganancias.