El Fondo de Asistencia Laboral (FAL) se establecerá para financiar despidos y juicios laborales, manejando aproximadamente US$ 5.000 millones que anteriormente se destinaban a aportes patronales a la Anses. La contribución al FAL será del 1% de la nómina para empresas grandes y del 2,5% para pequeñas. Las empresas podrán elegir entre un fondo común de inversión o un fideicomiso financiero, así como la entidad administradora.
La CNV regulará las sociedades gerentes y fiduciarios que gestionarán estos productos. Los aportes se acumularán durante seis meses y luego se podrán utilizar exclusivamente para contingencias laborales. La gestión de los fondos no será propiedad de los bancos, sino que pertenecerá a las empresas que los aporten.