El Impuesto a las Ganancias en Argentina está próximo a experimentar un ajuste significativo, estimado en un 17,1% para el segundo semestre de 2026. Esta actualización se basa en la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumulada durante los primeros seis meses del año, y se enmarca dentro de la Ley 27.742, que establece un mecanismo de ajuste semestral por inflación de las escalas y deducciones aplicables.
Contexto del Ajuste
Según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) de mayo, se anticipa una variación del IPC del 2,1% para junio. Este dato es crucial, ya que la inflación acumulada del primer semestre se proyecta cercana al 17,1%, lo que impactará directamente en las retenciones del Impuesto a las Ganancias sobre las remuneraciones de los empleados en relación de dependencia.
Impacto en las Retenciones
Con el ajuste previsto, las remuneraciones brutas que estarán sujetas al impuesto a partir de julio de 2026 se estiman en aproximadamente $3.500.000 para aquellos trabajadores que no computen deducciones por cónyuge o hijos menores a cargo. Para aquellos que sí declaren deducciones por cónyuge, el umbral ascenderá a unos $4.060.000. Este ajuste también contempla la posibilidad de deducir a un conviviente, siempre que se haya formalizado la unión convivencial ante el Registro Civil.
Deducciones y Requisitos
Es importante destacar que las deducciones por cónyuge, conviviente, hijos y otros conceptos no se aplican automáticamente. Cada trabajador debe informar estas deducciones a su empleador mediante la presentación del formulario SIRADIG, que está disponible en la página web de ARCA. La omisión o demora en la presentación de este formulario puede resultar en retenciones superiores a las correspondientes, afectando negativamente el ingreso neto del empleado.
Próximos Pasos
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) tiene programada la publicación del IPC correspondiente a junio para el 17 de julio de 2026. Una vez que se difunda este dato, ARCA deberá actualizar y publicar las nuevas escalas y deducciones que regirán durante el segundo semestre del año, lo que permitirá a los contribuyentes planificar adecuadamente sus obligaciones fiscales.