Durante los primeros siete meses de 2026, el volumen de combustibles despachado cayó a su nivel más bajo en dos años, con una venta de nafta que retrocedió a 5.667,3 millones de litros, lo que representa un descenso del 5,26% en comparación con el mismo período de 2023. Según el Instituto Argentina Grande (IAG), este descenso se produce en un contexto donde el impuesto a los combustibles ha aumentado un 1.387% desde el cambio de gestión, superando la inflación acumulada del 329% en el mismo lapso.
El informe destaca que la caída en la venta de nafta afecta a todas las provincias, siendo Misiones y Formosa las más impactadas. A pesar de la disminución en las ventas, el peso del impuesto en el surtidor ha aumentado del 8,9% en noviembre de 2023 al 20,1% en agosto de 2026, lo que representa un incremento del 240% en términos reales. Actualmente, de los $2.045 que cuesta un litro de nafta súper en la Ciudad de Buenos Aires, $411 corresponden a impuestos.
El IAG también señala que, aunque se esperaba un nuevo aumento en las alícuotas del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos y al Dióxido de Carbono para el 1° de septiembre, el Ejecutivo ha decidido postergar esta medida hasta el 1° de octubre.