El Presupuesto 2027 presentado por el Gobierno nacional proyecta un incremento del 59,3% en la recaudación del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y el Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC), alcanzando $12,2 billones. Este aumento se debe a la actualización de las sumas fijas que componen estos impuestos, que se determinan sobre montos fijos por unidad de combustible y deben actualizarse de acuerdo con el IPC.
El Gobierno ha postergado la entrada en vigencia de los incrementos correspondientes a años anteriores, lo que afecta la recaudación esperada. Este aumento en los impuestos a los combustibles tendrá un impacto significativo en los costos de transporte y producción, especialmente en sectores que dependen del gasoil, como la agroindustria y la construcción.
El contexto macroeconómico proyectado incluye un crecimiento del PBI del 4% y una inflación promedio de 21,1%. La administración busca mantener un superávit primario del 1,3% del PBI, lo que también influye en la estructura de costos de las empresas.