El Gobierno nacional ha decidido prorrogar hasta el 1° de octubre la actualización de los impuestos sobre los combustibles líquidos y el dióxido de carbono. Esta medida, oficializada mediante el Decreto 829/2026, busca evitar que el incremento tributario se traslade de inmediato a los precios de las naftas y el gasoil en todo el país.
Con esta prórroga, las estaciones de servicio no deberán incorporar al precio de los combustibles el componente correspondiente a la actualización impositiva que estaba prevista para septiembre. La actualización de estos impuestos se calcula trimestralmente en función de las variaciones del Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado por el INDEC.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) es el organismo encargado de determinar los valores correspondientes a estos impuestos. Durante septiembre, el componente fiscal que debía incorporarse por la actualización del tributo no se trasladará a los surtidores, manteniendo así el esquema vigente de los impuestos sobre los combustibles.