La caída de la actividad económica ha impactado en la recaudación de Ingresos Brutos, que representa casi el 80% del esquema tributario provincial. Según un informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), la presión tributaria de impuestos inmobiliarios ha aumentado, mientras que la recaudación de Ingresos Brutos ha disminuido de 4,2% a 3,9% del Producto.
En lo que va del año, la recaudación de Ingresos Brutos ha caído un 2% en promedio en las provincias, con descensos significativos en jurisdicciones como Misiones (-20,9%) y La Rioja (-12,5%). En contraste, los impuestos inmobiliarios han crecido un 10% en términos reales, lo que indica un cambio en la estrategia de recaudación de los gobiernos provinciales.
Este fenómeno se ha observado en la mayoría de las provincias, donde los gobernadores han intensificado la recaudación de impuestos inmobiliarios para compensar la baja en Ingresos Brutos. En algunos casos, como Chaco, el aumento ha sido notable, alcanzando un 615% debido a una ampliación de la base de contribuyentes.
El impuesto inmobiliario se ajusta anualmente en función de la inflación del año anterior, lo que ha permitido a las provincias incrementar sus ingresos a pesar de un contexto inflacionario.