Un análisis del Ieral, de la Fundación Mediterránea, indica que la carga impositiva representa entre un 25% y un 33% del costo de los créditos en Argentina, limitando la expansión del crédito y aumentando la morosidad. La morosidad del crédito al sector privado se desaceleró levemente en junio, pasando de 12,8% a 12,7% en el caso de las familias.
El informe destaca que impuestos como el IVA y el Impuesto sobre Ingresos Brutos elevan el costo financiero efectivo anual de un 79% a un 122,7%. La eliminación o reducción de estos tributos podría mejorar la situación de mora y estimular el consumo interno.
A nivel nacional, el IVA (21%) se suma a Ingresos Brutos y el Impuesto de Sellos, con tasas locales aplicadas por los municipios. En escenarios hipotéticos, la carga impositiva puede incrementar la tasa de un crédito del 10% hasta 2,9 o 3,5 puntos porcentuales adicionales.
Es fundamental seguir de cerca las políticas fiscales y las posibles medidas gubernamentales para observar una potencial reactivación del crédito y el consumo, así como la evolución de la morosidad como indicador de la salud del mercado crediticio.