En el marco del juicio por el caso Cuadernos, se escucharon los testimonios de inspectores del ARCA que fiscalizaron a empresas acusadas de corrupción. Los relatos corroboran la participación activa de las empresas en un sistema de sobornos que garantizaba contratos y subsidios. Los inspectores, contadores públicos y administradores, confirmaron la existencia de irregularidades en la contabilidad de las empresas, incluyendo salidas de dinero no documentadas y retiros en efectivo que dificultan la trazabilidad de los fondos.
La fiscalía sostiene que las empresas no eran víctimas de extorsión, sino beneficiarias del sistema de corrupción, acumulando ganancias patrimoniales a través de prácticas ilegales. Los testimonios también revelaron coincidencias entre las fechas y montos de los movimientos de dinero y la documentación presentada por el financista K, Ernesto Clarens.