La Provincia de Salta ha establecido un esquema tributario que se compone únicamente de tres impuestos provinciales: el Impuesto a las Actividades Económicas (Ingresos Brutos), el Impuesto de Sellos y el Impuesto Inmobiliario Rural. Este enfoque busca simplificar la carga tributaria y fomentar el desarrollo de sectores estratégicos.
El principal recurso de la provincia es el Impuesto a las Actividades Económicas, que permite financiar políticas públicas esenciales. Además, se han implementado alícuotas diferenciales, donde la actividad agropecuaria y la minería tributan al 0%, y la industria al 1,5%, una de las más bajas del país. Las agencias de turismo también tributan al 0% como parte de una estrategia para fortalecer esta actividad.
Recientemente, se han llevado a cabo reformas que incluyen una reducción del 20% en la alícuota de Ingresos Brutos para la mayoría de los comerciantes y sectores hotelero y gastronómico. Los nuevos contribuyentes, tanto monotributistas como responsables inscriptos, pueden acceder a una exención del Impuesto sobre las Actividades Económicas durante su primer año de actividad.
Además, se ha avanzado en la simplificación administrativa, eliminando tasas y contribuyendo a un Código Fiscal más eficiente, lo que facilita el cumplimiento tributario y reduce costos para los contribuyentes.