El reciente informe de la consultora 1816 ha revelado una alarmante situación en el ámbito crediticio argentino, donde casi 7 millones de personas han sido expulsadas del mercado de crédito debido a la creciente mora en los préstamos. Este fenómeno ha sido impulsado por el aumento en la deuda atrasada, especialmente en préstamos para consumo y saldos de tarjetas de crédito.
Aumento de la Mora Crediticia
Según los datos proporcionados, la mora en el sistema financiero ha experimentado un incremento significativo, alcanzando un 12,7% en mayo, en comparación con el 12,1% registrado en abril. Este aumento se ha observado de manera continua durante diecinueve meses consecutivos, lo que indica una tendencia preocupante en la capacidad de las familias para cumplir con sus obligaciones crediticias.
Impacto en el Sistema Financiero
La situación es aún más crítica cuando se considera que, entre los 30 bancos más importantes del país, 26 han reportado un aumento en los atrasos de deudas. Este fenómeno no solo afecta a las familias, sino que también se extiende a las empresas, donde la mora ha subido de 3,3% a 3,5%. La comparación con el pasado es alarmante: en octubre de 2024, la mora era de solo 2,5% entre las familias, lo que significa que se ha multiplicado por cinco en un año y medio.
El Rol de las Entidades No Financieras
El informe también destaca el aumento de la morosidad en los préstamos otorgados por entidades no financieras, como billeteras virtuales y cadenas comerciales. En este sector, la mora ha alcanzado un 32,2%, un incremento notable desde menos del 10% hace un año y medio. Aunque estos créditos representan solo el 17% del total, su impacto en la economía familiar es significativo, ya que suelen tener tasas de interés más elevadas y menos requisitos.
Demografía de la Deuda
Un aspecto interesante del estudio es la demografía de los deudores. Se ha encontrado que el 40% de las personas entre 26 y 35 años tiene alguna deuda impaga, representando el 31,5% de la deuda total del sistema. Además, el 42,8% del saldo impago recae sobre los más jóvenes, de entre 18 y 25 años, lo que sugiere que la juventud está siendo particularmente afectada por esta crisis crediticia.
Perspectivas Futuras
Las proyecciones indican que, de aquí a las elecciones del próximo año, es poco probable que el crédito a familias se convierta en un motor relevante para la actividad económica. Se estima que el 27% de la población con algún tipo de financiamiento ha dejado de ser considerado