La Secretaría de Finanzas ha renovado 8,1 billones de pesos de deuda, acortando los plazos de vencimiento, lo que podría afectar la estabilidad monetaria y cambiaria. A fin de mes, se prevé otra renovación por más de 13 billones de pesos.
En la reciente licitación, el Gobierno captó 8,4 billones de pesos, logrando un rollover del 103,46% sobre los vencimientos. La demanda se centró en instrumentos a tasa fija y bonos atados a la inflación y al dólar oficial, lo que refleja la búsqueda de cobertura frente a la devaluación.
El analista Valentín Gómez García destacó que la estrategia del Tesoro se enfocó en adjudicar instrumentos dollar-linked para minimizar la presión sobre el mercado cambiario. El plazo promedio de emisión se redujo a 131 días, lo que indica un ajuste en la estrategia de financiamiento.