En agosto, la recaudación del IVA interno experimentó una disminución real del 3%, mientras que el total, incluyendo el IVA aduanero, cayó un 6%. Este descenso indica que el consumo y la actividad económica no están repuntando. A pesar de un incremento del 91% en las retenciones a la exportación y un aumento del 8,8% en el impuesto a las Ganancias, la situación del IVA plantea preocupaciones fiscales, dado que representa más de un tercio de la recaudación total.
El informe de ARCA destaca que las empresas han utilizado saldos de IVA para cumplir con otras obligaciones, lo que distorsiona la recaudación real. Además, se observa una leve caída en los números de la seguridad social, atribuida a incentivos fiscales para la formalización laboral. La mejora en las retenciones a la exportación se debe a un aumento en el volumen exportador, aunque se anticipa que este fenómeno será temporal.