Un informe de Argendata Fundar revela que el sistema tributario argentino es regresivo, afectando desproporcionadamente a los hogares de menores ingresos. Las familias del primer decil destinan más del 35% de sus ingresos al pago de impuestos, mientras que el 10% más rico paga menos del 25%. Esta situación se debe a la alta carga de impuestos indirectos, como el IVA, que representa cerca de una cuarta parte de la recaudación tributaria total.
El informe también destaca que la evasión del IVA alcanza el 43,7% de su recaudación potencial, lo que afecta significativamente la eficiencia del sistema. Además, el impuesto a las Ganancias tiene una participación relativamente baja en comparación con otros países, lo que limita su capacidad de recaudación.