Una investigación del diario La Nación revela que el Gobierno nacional ha recaudado más de $1,5 billones mediante el impuesto a los combustibles, pero solo ha destinado una cuarta parte a la construcción y mantenimiento de rutas. Este análisis se basa en balances contables y pedidos de acceso a la información pública.
Desde la llegada de la administración actual, la subejecución de fondos ha alcanzado un 73,8%. En 2024, solo se ejecutó el 11,3% de lo recaudado para obras, cifra que aumentó al 39% en 2025, pero volvió a caer al 18,5% en los primeros cinco meses de 2026. De los $1.503.252 millones recaudados, solo $394.406 millones se destinaron efectivamente a obras viales.
Más de $1 billón de estos fondos se encuentra inmovilizado en inversiones financieras, lo que ha generado críticas sobre la falta de control estatal y la discrecionalidad en el manejo de estos recursos. La situación ha llevado a conflictos con provincias que demandan el uso adecuado de estos fondos para el mantenimiento de sus rutas.