La Agencia de Recaudación y Control Aduanero, ARCA, ha implementado un esquema para regular la información que bancos y billeteras virtuales deben remitir sobre los movimientos financieros de sus clientes. Esta medida busca optimizar la fiscalización de operaciones de gran magnitud mediante el uso de inteligencia artificial.
El sistema de control no solo considera el monto total acumulado, sino también la frecuencia y patrones de comportamiento de las cuentas. Recibir entre 20 y 30 transferencias diarias, incluso de montos pequeños, puede activar alertas de control, interpretándose como actividad comercial no declarada.
Las entidades financieras actúan como agentes de información obligatorios, reportando movimientos que superen ciertos límites mensuales, como transferencias acumuladas desde $50.000.000 para personas físicas. Superar estos montos no implica automáticamente una investigación, ya que la obligación de reportar recae en el banco o billetera virtual.
ARCA coteja la información financiera con la base de datos fiscal del contribuyente. Si se detectan inconsistencias, se puede requerir documentación respaldatoria en un plazo de 48 a 72 horas hábiles. Para evitar retenciones, se pueden presentar comprobantes como facturas electrónicas o recibos de sueldo.
Además, las transferencias pueden estar sujetas a retenciones impositivas provinciales a través del SIRCREB, con alícuotas que varían según el riesgo fiscal del contribuyente. Los usuarios deben estar informados sobre los límites de transferencias para evitar reportes innecesarios a ARCA.