El Gobierno argentino ha intervenido en el mercado cambiario mediante la venta de dólares para establecer un nuevo techo en el tipo de cambio, que se sitúa en torno a los $1.500. Esta acción se produjo tras un período de compras continuas por parte del Banco Central, que se detuvo por primera vez en 135 días. Según informes, el Tesoro habría vendido entre US$ 145 y 150 millones en el Mercado Libre de Cambios (MLC) para controlar la demanda y evitar movimientos bruscos en el tipo de cambio.
Analistas de Portfolio Personal Inversiones (PPI) y Outlier han interpretado estos movimientos como una señal clara de la política cambiaria del Gobierno, que busca mantener el tipo de cambio por debajo de los $1.500. Además, se ha observado una disminución en los depósitos en dólares del Tesoro en el Banco Central, lo que refuerza la idea de que se trató de una intervención oficial.
Este cambio en la política cambiaria podría tener implicaciones significativas para los contadores, especialmente en lo que respecta a la valoración de activos y pasivos en moneda extranjera, así como en la planificación fiscal relacionada con operaciones en dólares.