El Gobierno nacional oficializó un aumento en los impuestos que gravan a la nafta y al gasoil mediante el Decreto 693/2026, que comenzará a regir el 1 de agosto de 2026. Este ajuste afecta el Impuesto sobre los Combustibles Líquidos y el Impuesto al Dióxido de Carbono, impactando directamente en los precios de los combustibles en todo el país.
Las nuevas alícuotas se aplicarán a la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil. Aunque el decreto no establece un precio final en los surtidores, se espera que las petroleras trasladen este incremento a los precios de venta al público. Este ajuste se aplicará a todas las provincias y afectará a las estaciones de servicio de las principales compañías del sector.
El decreto forma parte de un esquema de actualización periódica de impuestos a los combustibles que el Gobierno ha implementado durante 2026. La medida busca ajustar la carga impositiva sobre cada litro de combustible, lo que podría influir en la inflación y en los costos operativos de diversas empresas.