El Gobierno nacional está trabajando en una reforma tributaria que contempla la eliminación gradual del impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios, conocido como impuesto al cheque. Esta iniciativa, impulsada por el presidente Javier Milei, se enviará al Congreso antes de 2027, siempre que se mantenga el equilibrio fiscal.
El Ministerio de Economía está considerando un esquema similar al que se aplicó para la reducción de las retenciones. La propuesta incluye una disminución progresiva del tributo y la posibilidad de que se compute como pago a cuenta del Impuesto a las Ganancias, alcanzando eventualmente el 100% antes de su eliminación total.
Actualmente, las micro y pequeñas empresas pueden computar hasta el 100% del impuesto al cheque como pago a cuenta del Impuesto a las Ganancias, mientras que las medianas empresas industriales pueden descontar hasta el 60%. El Gobierno evalúa extender este mecanismo a todos los contribuyentes de manera gradual.