En un contexto de desinflación, el Gobierno argentino ha comenzado a establecer un diálogo con los empresarios del sector supermercadista, con el objetivo de abordar las paritarias y las expectativas económicas para el segundo semestre del año. La reunión, encabezada por el ministro de Economía, Luis Caputo, y con la participación de representantes de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), se centró en la necesidad de moderar los reclamos salariales y mantener la inflación bajo control.
Expectativas de Inflación y Precios de Alimentos
La inflación, que ha sido un tema recurrente en la agenda económica, muestra señales de desaceleración, especialmente en el rubro de alimentos, que representa una parte significativa del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Durante el encuentro, Caputo destacó que la baja en los precios de los alimentos podría tener un efecto positivo en las ventas del sector supermercadista. Sin embargo, los empresarios expresaron su preocupación por la paritaria de Comercio, que involucra a 1,2 millones de trabajadores, y la informalidad que afecta la rentabilidad del sector.
Negociaciones Salariales y Desafíos Laborales
Los supermercadistas están en una posición delicada, ya que las negociaciones salariales para el tercer trimestre prometen ser tensas. La propuesta actual incluye un aumento del 5% en tres tramos, que se sumaría a un básico que ya incorpora una suma extra de $120.000. Sin embargo, el líder sindical Armando Cavalieri ha solicitado un incremento mayor, lo que podría complicar aún más las negociaciones.
Además, la situación se complica con la intervención del gobierno en los gremios, lo que ha llevado a que algunos sectores, como los aceiteros, logren aumentos salariales que apenas superan la inflación proyectada. En este sentido, los supermercadistas buscan contener los costos laborales mientras enfrentan un entorno de precios de alimentos que aún no se alinean con el nivel general de inflación.
Impacto en el Consumo y la Rentabilidad
La retracción del consumo masivo es otro de los factores que preocupa a los supermercadistas. Según datos de Scentia, en mayo se registró una caída del 1,6% interanual en el consumo, aunque se espera una leve recuperación en junio debido al aguinaldo y el Día del Padre. Sin embargo, los supermercadistas advierten que la rentabilidad se ve afectada por la caída en las ventas y la competencia de canales informales que operan sin regulación.
Caputo ha afirmado que el consumo se encuentra en niveles récord, atribuyendo la baja en las ventas del retail a un cambio en los hábitos de compra hacia plataformas digitales. Sin embargo, los empresarios del sector sostienen que la situación es más compleja y que la recuperación del consumo aún está lejos de ser una realidad.
Reclamos y Propuestas del Sector
En este marco, los supermercadistas han solicitado al Gobierno que tome medidas para controlar la informalidad en el sector, que afecta directamente su rentabilidad. La competencia desleal de los canales no registrados ha llevado a una pérdida significativa de ventas, lo que agrava aún más la situación financiera de las cadenas de supermercados.
La situación es crítica, y los supermercadistas están a la espera de que las autoridades implementen políticas efectivas que les permitan operar en un entorno más equitativo y regulado. La necesidad de un mayor poder de vigilancia y control sobre la informalidad es un reclamo que resuena en todo el sector, y que podría ser clave para mejorar la rentabilidad y la estabilidad del mercado.