La Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BdeC) ha presentado recientemente sus estimaciones sobre la producción de trigo y cebada en el marco del congreso A Todo Trigo. Las proyecciones indican una caída notable en la producción de trigo, que se espera que disminuya en un 23,4%, alcanzando las 21,3 millones de toneladas. Esta cifra contrasta drásticamente con el récord de 28 millones de toneladas registrado en la campaña anterior.
En términos de superficie sembrada, se anticipa una leve reducción del 3%, lo que llevaría el área total a 6,5 millones de hectáreas. A pesar de esta disminución en el volumen de producción, el valor de la producción se mantendría relativamente estable, con una caída proyectada del 11% hasta los US$ 6.356 millones. Esto se debe a que, aunque la cantidad de trigo producido será menor, los precios internacionales han mostrado un aumento en las últimas semanas, lo que podría compensar parcialmente la caída en la producción.
Por otro lado, la producción de cebada también presenta un panorama mixto. Se espera que la superficie sembrada aumente a 1,35 millones de hectáreas, pero la producción se reduciría en un 2,8%, alcanzando las 5,25 millones de toneladas. En conjunto, el área total sembrada con cereales de invierno se estima en 7,85 millones de hectáreas, con una producción total de 26,55 millones de toneladas.
El gerente general de la BdeC, Ramiro Costa, destacó que, a pesar de la caída en la producción, la campaña sigue siendo una de las más grandes de la historia. Sin embargo, el contexto global presenta desafíos significativos, como los precios internacionales de los granos que se mantienen relativamente bajos y el aumento en los costos de insumos, lo que ha ajustado los márgenes de los productores.
Las proyecciones económicas también reflejan un impacto negativo, con una caída del 19% en el valor agregado, que se estima en US$ 4.015 millones, y una disminución del 10% en la recaudación fiscal, que se espera que alcance los US$ 1.099 millones. Las exportaciones, por su parte, se proyectan en US$ 4.603 millones, lo que representa una caída del 2%.
En este contexto, Costa enfatizó la importancia de que los productores aprovechen las oportunidades de precios que puedan surgir, ya que esto podría mejorar la situación económica del sector. La implementación de tecnología en la producción también se vuelve crucial, dado que los rendimientos esperados son inferiores a los del año anterior.