El empresario Pablo Otero, conocido como el señor del tabaco y dueño de Tabacalera Sarandí, enfrenta una deuda con el ARCA que supera los 1.000 millones de dólares, tras un fallo de la Corte Suprema que declaró constitucional el impuesto mínimo a los cigarrillos. A pesar de esta decisión, Otero aún no ha realizado ningún pago y ha recurrido al Tribunal Fiscal de la Nación para cuestionar la legitimidad de la deuda.
Desde 2018, Otero se ha negado a pagar este impuesto, argumentando que su empresa es una pequeña pyme y que el tributo lo llevaría a la quiebra. Sin embargo, su evasión impositiva le permitió aumentar su participación en el mercado de cigarrillos de un 5% a más del 40%. A lo largo de los años, ha utilizado medidas cautelares para evitar el pago del impuesto hasta que el caso llegó a la Corte.
Recientemente, Otero ha intentado desvincularse de la empresa y ha manifestado su intención de trasladarse a Uruguay para emprender nuevos negocios. La situación actual del litigio y la falta de pago continúan siendo temas de interés en el ámbito tributario.