El proyecto de Presupuesto 2027 ha reducido la meta de superávit primario del 1,4% al 1,3% del PBI, reflejando las dificultades del Gobierno para alcanzar resultados positivos en medio de una caída en la recaudación. La deuda con constructores de obra pública ha sido regularizada mediante la emisión de bonos por hasta $221.000 millones, lo que permite que este gasto no afecte el resultado primario ni el financiero.
La recaudación de septiembre mostró un incremento del 3,7% interanual en términos reales, aunque el gasto devengado creció un 4,7% interanual. Sin embargo, la recaudación general ha disminuido un 3% en lo que va del año, y el gasto primario ha contraído un 3,1% en los primeros nueve meses.
El ajuste se ha centrado en gastos de infraestructura y transferencias a provincias, con una caída del 61,4% en estas transferencias en comparación con el año electoral. A pesar de la baja en la recaudación, el impuesto a los combustibles ha crecido casi un 20% interanual.
Las proyecciones de superávit han sido ajustadas a la baja, con expectativas de $15,9 billones para el año, lo que implica un esfuerzo significativo para alcanzar la meta fiscal establecida.