La gestión provincial de San Luis ha incrementado la presión tributaria, especialmente a través del impuesto a los Ingresos Brutos, que ha sido objeto de críticas por su carácter regresivo y distorsivo. En 2023, se aprobó una ley que contempla aumentos de hasta el 20% en varios impuestos, incluyendo Ingresos Brutos.
Desde el 1 de junio de 2025, la Dirección Provincial de Ingresos Públicos comenzó a aplicar retenciones sobre transacciones en billeteras virtuales, afectando a todo tipo de transferencias, incluso familiares. Las alícuotas varían entre el 0,01% y el 5%, lo que ha generado descontento entre los ciudadanos.
A pesar de las afirmaciones del gobierno sobre la caída de la recaudación, informes de consultoras indican que la recaudación por impuestos provinciales ha aumentado, lo que sugiere que la política fiscal actual no es favorable para los contribuyentes.