La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) ha modificado las reglas de facturación mediante la Resolución General 5893/2026, estableciendo un cronograma para que los pequeños contribuyentes dejen de utilizar comprobantes impresos. La transición a la facturación electrónica será gradual, comenzando el 1 de noviembre de 2026 para los monotributistas sociales, mientras que los contribuyentes no alcanzados por IVA tendrán plazo hasta el 1 de marzo de 2027.
Los talonarios en papel seguirán vigentes solo para situaciones de contingencia y deberán cumplir con las condiciones fijadas por ARCA. Aquellos que no cuenten con un punto de venta habilitado podrán ser dados de alta de oficio en el servicio 'Comprobantes en línea'. La normativa busca que la facturación digital sea la modalidad habitual, reservando el uso de papel para casos excepcionales.