La cadena de panaderías Pandanés, que llegó a tener 25 locales y 150 empleados, ha cerrado tras solicitar un concurso preventivo debido a la crisis económica. La empresa enfrentó una caída significativa en el consumo, con una reducción del 60% en la demanda de pan y más del 80% en la de facturas, según la Cámara de Industriales Panaderos.
Desde su inicio en 2016, Pandanés acumuló una deuda de 1200 millones de pesos y, tras reducir su personal a 118 trabajadores, finalmente notificó a sus empleados que no se presentaran a trabajar. Este cierre se suma a la tendencia de quiebras en el sector, que ha visto el cierre de más de 300 mil panaderías y la pérdida de 17 mil puestos de trabajo en los últimos años.