El Gobierno de Argentina ha implementado un ajuste del gasto público, con una caída del 10% en agosto en comparación con el mismo mes del año anterior, según un análisis de la consultora Analytica basado en datos del Ministerio de Economía. Este ajuste responde a un deterioro en la recaudación impositiva, que ha mostrado una caída del 3,7% en lo que va del año.
El Ministerio de Economía busca cumplir con la meta fiscal acordada con el FMI, tras un incumplimiento en el primer semestre que se debió en parte al diferimiento del pago del impuesto a las Ganancias. En agosto, las transferencias a provincias y programas sociales sufrieron recortes significativos, lo que refleja las dificultades en la recuperación de la recaudación tributaria.
Los sectores más afectados, como la industria y el comercio, son responsables de casi el 60% de los ingresos por IVA y Ganancias. A pesar de los esfuerzos del Gobierno, se prevé que la dinámica de recaudación no cambiará significativamente en el corto plazo.