El barril de petróleo Brent ha superado los USD 100, lo que genera presión sobre la inflación en Argentina. Este aumento afecta los precios de los combustibles, que están atados a la evolución del Brent, y repercute en los costos de transporte y en el precio final de los alimentos.
La inflación de junio fue de 1,9%, pero se anticipa un incremento en julio debido a estos factores. La consultora EcoGo estima que cada aumento del 10% en el precio de los combustibles añade 0,38 puntos porcentuales a la inflación mensual.
El Gobierno ha postergado la actualización del Impuesto a los Combustibles Líquidos para evitar una aceleración de la inflación, lo que podría tener un costo fiscal a largo plazo.