Unos 330.000 contribuyentes han optado por el régimen simplificado creado por la Ley de Inocencia Fiscal, que será rediscutido en el Congreso para introducir mayores flexibilidades. Este régimen reemplaza la declaración jurada tradicional y requiere menos información, ofreciendo beneficios a quienes cumplan ciertas condiciones.
El Gobierno ha enviado un proyecto al parlamento que amplía el alcance del sistema, eliminando los topes de ingresos y patrimonio que actualmente limitan el acceso. Además, redefine las condiciones bajo las cuales ARCA puede impugnar una declaración simplificada, estableciendo que solo podrá hacerlo si hay una discrepancia significativa, definida como una diferencia de al menos 15% en el impuesto a pagar.
El principal atractivo del régimen es el