El Gobierno argentino ha dado un paso significativo en la mejora de la infraestructura eléctrica del país al adjudicar 20 proyectos de almacenamiento de energía eléctrica en baterías de litio. Esta decisión, formalizada a través de la Resolución N° 155/2026 de la Secretaría de Energía, busca mitigar los cortes de luz durante las horas de mayor demanda, un problema recurrente en diversas regiones del país.
Detalles de la Licitación
La licitación, que atrajo un total de 235 ofertas de 37 empresas, ha sido un proceso competitivo que culminó con la selección de cinco compañías. La inversión total estimada para estos proyectos asciende a US$ 700 millones, con una capacidad total de 700,5 MW. Los proyectos se distribuyen en siete regiones clave: Provincia de Buenos Aires, NOA, NEA Chaco-Formosa, NEA Misiones-Corrientes, Litoral Entre Ríos, Litoral Santa Fe y Pampa.
Empresas Adjudicatarias
Entre las empresas que se adjudicaron los proyectos, Genneia, liderada por Jorge Brito, se destacó al obtener la mayor cantidad de proyectos, con un total de siete. Otras empresas como DQD Energy de San Juan, con ocho proyectos, y 360 Energy Solar, fundada por la familia Ivanissevich, con tres proyectos, también jugaron un papel crucial en esta licitación. Además, Aluar, conocida por su producción de aluminio y vinculada a la industria de neumáticos a través de FATE, se adjudicó un proyecto, al igual que Intermepro.
Impacto en el Sistema Eléctrico
La implementación de estos proyectos de almacenamiento de energía tiene como objetivo principal evitar cortes de luz en momentos críticos, aprovechando la capacidad de transmisión en alta tensión. La distribución de la capacidad adjudicada refleja las áreas con mayor demanda y necesidad de refuerzo del sistema eléctrico. Por ejemplo, la Provincia de Buenos Aires recibirá 185 MW, mientras que NOA y NEA Chaco-Formosa obtendrán 150 MW y 161,5 MW, respectivamente.
Tecnología y Beneficios
Los proyectos se centran en la instalación de parques de baterías, mayormente utilizando tecnología china, que permiten almacenar energía generada durante períodos de baja demanda y liberarla durante picos de consumo. Este enfoque no solo proporciona una fuente adicional de oferta eléctrica, sino que también reduce la dependencia de combustibles más costosos y de importaciones.
Iniciativas Previas y Futuras
Este es el segundo esfuerzo del Gobierno en el ámbito del almacenamiento de energía, tras la iniciativa Alma-GBA, que adjudicó 713 MW en nodos críticos del AMBA con una inversión de US$ 540 millones. Actualmente, se están llevando a cabo las obras necesarias para la puesta en marcha de estos proyectos, lo que subraya el compromiso del Gobierno con la mejora de la infraestructura energética del país.
La implementación de estos sistemas de almacenamiento no solo promete mejorar la calidad del servicio eléctrico para usuarios residenciales, comerciales e industriales, sino que también representa un avance hacia un sistema energético más sostenible y eficiente en Argentina.