En una jornada marcada por el optimismo en los mercados internacionales, los bonos en dólares de Argentina han mostrado un comportamiento favorable, lo que ha permitido que el riesgo país disminuya cinco puntos, alcanzando así un total de 412 unidades. Este descenso se produce en un contexto donde el equipo liderado por Luis Caputo ha descartado una inminente salida al mercado, lo que ha generado una respuesta positiva entre los inversores.
Los bonos en dólares han experimentado incrementos de hasta el 0,6%, tras las declaraciones del Ministro de Economía, quien ha aclarado las dudas sobre los compromisos financieros tanto para este año como para el siguiente. Este avance en la deuda local se enmarca dentro de un mes en el que el riesgo país ha acumulado una baja del 3,3% hasta la fecha.
Contexto de los Mercados Emergentes
La buena performance de la deuda argentina coincide con un día favorable para los mercados emergentes, donde el índice que agrupa a estas economías ha registrado un aumento superior al 3% en horas del mediodía. Este clima positivo también se refleja en las acciones argentinas que cotizan en Wall Street, las cuales han mostrado ganancias de hasta casi el 6%, destacándose el BBVA como uno de los principales beneficiados.
En el ámbito local, el índice Merval ha experimentado un incremento cercano al 3% cuando se mide en dólares al contado con liquidación, lo que le permite acumular un saldo positivo en lo que va del mes de junio. Según informes de Outlier, el MERVAL cerró el viernes con un aumento del 1,61%, alcanzando los US$ 2.033, recuperando así la barrera de los US$ 2.000 que había sido superada a inicios de semana.
Perspectivas de Financiamiento
El mensaje del equipo económico ha sido claro: la posibilidad de que Argentina vuelva a financiarse en el mercado internacional de deuda es considerada una opción y no una necesidad inmediata. Federico Furiase, economista, ha dejado abierta la posibilidad de una eventual emisión internacional cuando las condiciones del mercado sean más favorables. En este sentido, se busca preservar la opción de financiamiento y aprovecharla si el riesgo país se sitúa en niveles compatibles con el crédito soberano argentino.
Actualmente, el EMBI+ Argentina, que mide el riesgo país, se encuentra en 412 puntos básicos, mientras que el promedio de los países con calificación B se sitúa entre 70 y 100 puntos básicos por debajo, lo que sugiere que aún hay margen para una mayor compresión en el riesgo.