En junio, la recaudación tributaria en Argentina alcanzó un total de $20,02 billones, lo que representa un incremento interanual nominal del 23,7%. Sin embargo, al considerar una inflación interanual estimada en torno al 30%, se observa una caída real del 4,8%. Este descenso marca un deterioro significativo en comparación con mayo, donde la recaudación había mostrado una leve recuperación en términos reales.
Factores que Afectaron la Recaudación
El principal factor detrás de esta caída se relaciona con la disminución de los recursos provenientes del comercio exterior. En particular, se destaca el diferimiento excepcional del vencimiento del impuesto a las Ganancias y Bienes Personales para personas humanas, que se trasladó a julio. Según el análisis de ARCA, la recaudación se vio impactada negativamente por la reducción de los derechos de exportación, que se debió a una elevada base de comparación y a la disminución de las alícuotas aplicables a productos agrícolas como la soja, el trigo y el maíz.
Además, la desaceleración en las importaciones también contribuyó a la baja en la recaudación de tributos aduaneros. El IVA, que es el principal impuesto del sistema, aportó $6,55 billones, lo que representa una leve caída real cercana al 1,8%. Este impuesto, que está vinculado al consumo y al nivel de actividad económica, volvió a situarse por debajo de la evolución de los precios, aunque mostró una mejora en comparación con meses anteriores.
Desempeño de los Impuestos Clave
El impuesto a las Ganancias recaudó $3,21 billones, con una caída real cercana al 14%. Este desempeño se atribuye principalmente a la prórroga excepcional del vencimiento de las declaraciones juradas de personas humanas, que se trasladaron a julio, así como a un mayor uso de saldos a favor por parte de los contribuyentes. Por otro lado, los derechos de exportación experimentaron una caída notable, con un desplome cercano al 44% en términos reales, debido a que en junio del año anterior se habían registrado ingresos extraordinarios por la vigencia de una rebaja temporal de retenciones.
Los derechos de importación también se vieron afectados, registrando una baja real cercana al 12%, influenciada por la desaceleración de las compras externas y la utilización de créditos fiscales derivados de la devolución del Impuesto PAIS para cancelar obligaciones aduaneras. Sin embargo, algunos tributos mostraron un crecimiento por encima de la inflación, como Bienes Personales, que creció cerca del 12% en términos reales, impulsado por el vencimiento de Acciones y Participaciones Societarias.
Recursos de la Seguridad Social y Nuevos Régimenes
Los recursos de la Seguridad Social crecieron un 29,6%, manteniéndose prácticamente en línea con la inflación y, por ende, estables en términos reales. Este aumento se vio parcialmente compensado por un mayor acogimiento a planes de pago y por la vigencia del Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL), que reduce las contribuciones patronales para nuevas contrataciones. Desde junio, también comenzó a regir el Régimen de Promoción del Empleo Registrado (PER), cuyos efectos sobre la recaudación se comenzarán a observar a partir de julio.
En el acumulado del primer semestre, la recaudación totalizó $109,6 billones, reflejando una pérdida en términos reales y el impacto de la reducción de impuestos al comercio exterior, así como una actividad económica que aún muestra una recuperación dispar entre sectores.