El gobierno nacional de Argentina ha implementado nuevas exenciones al impuesto al cheque, específicamente dirigidas al sector fintech y cripto. Esta decisión se enmarca en un contexto de avances tecnológicos y busca equiparar las condiciones impositivas entre diversos actores del sistema financiero. La modificación de la reglamentación del impuesto sobre los créditos y débitos en cuentas bancarias fue formalizada mediante el Decreto 475/2026, publicado recientemente en el Boletín Oficial, con las firmas del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni, y el ministro de Economía Luis Caputo.
Justificación de la Medida
En los considerandos del decreto, el Ejecutivo argumenta que es necesario “adecuar la normativa aplicable a ciertos actores en atención a los adelantos tecnológicos”. Además, se busca igualar el tratamiento fiscal para aquellos sujetos que realizan actividades similares, pero que hasta ahora enfrentaban cargas impositivas diferentes. Esta medida tiene como objetivo fomentar la competitividad y la innovación en un sector que ha mostrado un crecimiento significativo en los últimos años.
Impacto en el Sector Fintech
Uno de los principales beneficiados por esta exención es Mercado Pago, liderado por Marcos Galperin, quien se posiciona como el principal jugador en el segmento fintech. Sin embargo, la medida ha generado críticas desde diversos sectores. El diputado nacional Alejandro Rodríguez expresó su descontento a través de redes sociales, señalando que esta decisión representa una “concesión objetiva del Gobierno” a los sectores de fintech y criptoactivos, en detrimento de las pymes, comercios y profesionales independientes que continúan pagando el tributo.
Reacciones y Perspectivas
El legislador nacional Guillermo Michel también se pronunció al respecto, criticando la tendencia del Gobierno a reducir impuestos exclusivamente para criptomonedas y billeteras virtuales. En su opinión, esta medida refuerza una política fiscal que favorece a ciertos sectores en detrimento de otros. Por otro lado, desde el ámbito cripto, la decisión ha sido recibida positivamente, ya que se considera un avance en la eliminación de asimetrías impositivas que afectaban la competitividad del sector de activos virtuales frente a las empresas fintech y la industria financiera tradicional.
Implicancias Fiscales
La unificación de criterios en el tratamiento fiscal de estos sectores revalida a las criptomonedas como una infraestructura financiera cotidiana y necesaria para los ciudadanos. Es importante destacar que, actualmente, el 40,1% de los fondos recaudados por impuestos proviene del cobro del IVA, lo que plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del sistema fiscal en su conjunto. La implementación de esta exención podría tener un impacto significativo en la recaudación fiscal, lo que obligará al Gobierno a replantear sus estrategias fiscales y de recaudación en el futuro.