El Gobierno argentino ha implementado medidas de restricción en el suministro de gas natural, afectando a aproximadamente 130 fábricas en Córdoba y estaciones de servicio que comercializan Gas Natural Comprimido (GNC) con contratos interrumpibles. Esta decisión, tomada el miércoles, responde a la llegada de temperaturas frías, con mínimas de 3 grados en Córdoba, y busca priorizar el abastecimiento a sectores considerados "prioritarios", como hogares, escuelas, hospitales y clubes.
Contexto de la Decisión
Las restricciones en el suministro de gas son una práctica común durante el invierno, especialmente para aquellos usuarios que poseen contratos interrumpibles, que generalmente disfrutan de tarifas más bajas. Sin embargo, la implementación de estas medidas a mediados de mayo ha generado inquietud, dado que las temperaturas aún no han alcanzado niveles extremos en todo el país.
Reacciones del Sector Industrial
La Unión Industrial de Córdoba (UIC) ha expresado su descontento, argumentando que la industria no puede operar bajo la incertidumbre diaria ni asumir los sobrecostos extraordinarios que surgen del uso de combustibles alternativos. Esta situación ha llevado a cuestionar la planificación energética del Gobierno, que ha delegado en el sector privado la responsabilidad de decidir sobre las importaciones de Gas Natural Licuado (GNL) para compensar los faltantes de suministro.
Costos y Proyecciones Futuras
En el mes de mayo, solo se han recibido dos cargamentos de gas licuado, y se anticipa la llegada de otros nueve en junio. Los costos asociados a este gas importado son considerados excesivos por la industria, que deberá afrontar un precio de 21,50 dólares por millón de BTU sin recibir apoyo estatal para mitigar el impacto de estos aumentos.
El secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González, ha defendido la postura del Gobierno, afirmando que el sector privado es más eficiente y que la gestión del costo de la energía debe ser transparente. En este sentido, el Estado decidirá a quién subsidia y a quién no, lo que ha generado un debate sobre la sostenibilidad de las industrias que dependen del GNL.
Perspectivas a Corto Plazo
Se prevé que en junio, con un mayor volumen de gas disponible gracias a la llegada de un barco de GNL cada tres días, el sistema pueda normalizarse. Sin embargo, esta normalización está sujeta a las condiciones climáticas. Si las temperaturas se mantienen bajas durante varios días consecutivos, es probable que los cortes de gas se conviertan nuevamente en un tema de actualidad.