La empresa Pirelli ha tomado la decisión de suspender temporalmente parte de su producción en Argentina, una medida que responde a la disminución de la actividad en la industria automotriz y a la caída en las ventas de neumáticos. Esta suspensión afectará a su planta ubicada en Merlo, donde la compañía opera de lunes a lunes en tres turnos. La paralización de la producción se llevará a cabo durante el fin de semana largo, comenzando el domingo y reanudándose el martes, lo que significa que no habrá operaciones en ninguno de los tres turnos programados.
La decisión fue acordada en conjunto con el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (Sutna), y aunque la planta dejará de operar temporalmente, se ha garantizado el pago total de los salarios a los 650 trabajadores de la planta. Esta medida ha generado preocupación en el sector, especialmente a la luz del reciente cierre de la empresa FATE, que resultó en la pérdida de 920 empleos.
El contexto que ha llevado a Pirelli a esta decisión incluye una notable contracción en la producción de vehículos por parte de Stellantis, que ha reducido su actividad en la terminal de El Palomar. En abril, se registró una caída del 14% en los patentamientos de autos nuevos y una disminución del 37,1% en las exportaciones de vehículos hacia Brasil. La planta de Stellantis, que produce modelos como el Peugeot 208 y 2008, ha pasado de operar en dos turnos a uno solo, además de abrir una lista de retiros voluntarios para parte de sus 2.300 operarios.
Desde la Federación de Trabajadores de la Energía, Industria, Servicios y Afines (Fetia), se ha indicado que Pirelli busca reducir su volumen de producción y ahorrar energía, ajustando su producción a las necesidades del mercado. Actualmente, la planta de neumáticos de Pirelli produce entre 3.500 y 4.000 unidades diarias, una cifra que contrasta drásticamente con las 18.000 unidades que fabricaba en 2013 y las 9.000 durante la pandemia.
Un factor que ha impactado negativamente en la industria de neumáticos es el aumento de las importaciones, que han crecido debido a la reducción de aranceles y la apertura comercial. En mayo de 2025, se registró la entrada de 869.525 unidades de neumáticos, la cifra mensual más alta en más de 20 años. Según estimaciones, entre 2023 y 2025, las importaciones de neumáticos aumentaron un 35%, lo que ha llevado a una disminución de precios de entre el 15% y el 40% para poder competir en el mercado local.
La situación se ha visto reflejada en el ajuste de la producción de autopartes, que en los primeros tres meses de 2026 totalizó US$ 2.047 millones, una cifra inferior a los US$ 2.451 millones del mismo período en 2025. Este descenso en la producción de vehículos, que cayó un 19% interanual, ha tenido un efecto directo en la demanda de insumos, según la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC).
Además, las exportaciones de autopartes también han sufrido una baja, alcanzando los US$ 277 millones en el primer trimestre del año, lo que representa una disminución del 7,7% interanual. Este panorama refleja la necesidad de la industria nacional de adaptarse a un entorno de mercado cada vez más desafiante.
Por último, la conflictividad laboral con el Sutna ha sido un tema recurrente, con un historial de paros y demandas salariales que han llevado a aumentos por encima de otros sectores. Uno de los episodios más significativos ocurrió en 2022, cuando la producción de neumáticos se detuvo durante casi tres meses, generando un impacto económico considerable.