El Gobierno argentino, bajo la dirección de Javier Milei, está en proceso de negociación de un tratado bilateral con Chile que busca fortalecer la integración energética regional. Este acuerdo tiene como objetivo principal ampliar la demanda de gas proveniente de Vaca Muerta, así como facilitar la conexión del excedente de generación de energía renovable de Chile con el consumo energético de la minería de cobre y litio en Argentina.
Contexto de la Negociación
La buena sintonía entre los presidentes Milei y José Antonio Kast ha propiciado el avance de estas negociaciones. Recientemente, una delegación chilena encabezada por la ministra de Energía, Ximena Rincón González, fue recibida en Buenos Aires por el canciller argentino, Pablo Quirno, y el secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González. Este encuentro marca el inicio de una serie de diálogos destinados a fortalecer la cooperación energética entre ambos países.
Propuesta de Exportación de Gas
La propuesta inicial contempla la expansión de las exportaciones de gas de Vaca Muerta a través de la infraestructura chilena. Para ello, se prevé la conversión de las plantas de regasificación de Quinteros y Mejillones en unidades de licuefacción, lo que permitiría que el gas argentino sea transportado directamente a mercados en Asia, incluyendo China, India, Japón, Corea del Sur y el sudeste asiático, a través del Océano Pacífico.
Este enfoque busca complementar la exportación de GNL (Gas Natural Licuado) por el Atlántico, donde Southern Energy, en colaboración con PAE, planea instalar dos barcos de licuefacción a partir de 2027, además de un proyecto futuro de YPF. La Compañía General de Combustibles (CGC), liderada por Eduardo Eurnekian, también está desarrollando un proyecto de inversión de 2.600 millones de dólares para facilitar el envío de gas a Asia a través de Chile.
Interconexión Energética y Energías Renovables
Actualmente, Argentina exporta aproximadamente 9 millones de m³ diarios de gas natural a Chile, que se utiliza en la industria y en la generación térmica de respaldo. Chile, por su parte, abastece alrededor del 60% de su demanda eléctrica con energía renovable, siendo la mitad de esta generación atribuible a parques solares ubicados en el norte del país, en regiones como Antofagasta y Atacama. Sin embargo, la intermitencia de estas fuentes renovables plantea un desafío, ya que la producción de energía no siempre coincide con la demanda del sistema eléctrico.
Para abordar este problema, Chile ha implementado 2.500 megavatios (MW) de capacidad de almacenamiento en baterías y tiene en construcción otros 6.300 MW. A pesar de estos esfuerzos, el país necesita un suministro energético no intermitente, como el que puede ofrecer el gas argentino, para garantizar la estabilidad de su red eléctrica.
Implicaciones para la Minería Argentina
La capacidad excedente de las energías renovables en Chile también podría ser utilizada para abastecer la creciente demanda energética de la minería de cobre y litio en el norte argentino. Este sector es altamente demandante de energía; por ejemplo, la primera fase del proyecto Vicuña, que requiere una inversión de 7.100 millones de dólares, prevé un consumo de 260 MW, lo que representa más del 1% del total nacional de potencia.
Con el desarrollo de la demanda energética en el lado argentino de la cordillera de los Andes y las inversiones necesarias en infraestructura de transmisión e interconexión eléctrica, empresas generadoras de energía como Enel y AES podrían encontrar condiciones más favorables para operar en la región.