El 5 de mayo de 2026, se reportó que la recaudación tributaria en Argentina durante el mes de abril alcanzó los 17,4 billones de pesos, lo que representa un incremento nominal del 27,2% en comparación con el mismo mes del año anterior. Sin embargo, al considerar la inflación, se observa una caída real del 3,8%, marcando así el noveno mes consecutivo de descenso en términos reales.
Contexto de la Recaudación
A pesar de la caída, el gobierno ha mostrado un optimismo moderado, ya que la disminución se ha moderado en comparación con meses anteriores, donde se registraron caídas del 9,8% en febrero y del 4,8% en marzo. Este cambio en la tendencia ha generado cierta expectativa en la Casa Rosada, especialmente en relación a las mejoras observadas en provincias como La Rioja y Catamarca.
Factores que Influyen en la Recaudación
Los técnicos de la consultora ARCA han señalado que la leve mejora en la recaudación podría estar relacionada con las declaraciones anticipadas de exportaciones por parte de traders sojeros. Estos operadores están fijando precios en un contexto de expectativa de devaluación, lo que les permite pagar impuestos en el momento de la declaración, a un tipo de cambio de 1400 pesos, mientras que la liquidación se realiza meses después.
Variaciones en los Impuestos
Según la consultora ACM, los únicos tributos que mostraron variaciones reales positivas en abril fueron los impuestos al Cheque y los combustibles. Este último, que el gobierno debería coparticipar a las provincias, ha acumulado variaciones positivas en 24 de los últimos 25 meses, gracias a los sucesivos aumentos en los precios. Por otro lado, el IVA ha experimentado una caída real del 3%, marcando su sexto mes consecutivo a la baja, lo que refleja una crisis en el consumo. Asimismo, el impuesto a las Ganancias ha registrado una disminución real del 3,2%, y los derechos de exportación han caído un 13,3%.
Implicancias para el Futuro
La situación actual de la recaudación tributaria plantea desafíos significativos para el gobierno, especialmente en un contexto donde se espera que la demanda de las provincias y las exigencias del sector agrícola continúen aumentando. La meta fiscal del 2,2% del PBI se presenta como un objetivo difícil de alcanzar, dado el contexto de caída en la recaudación. Además, se anticipa que la recaudación podría verse aún más afectada por la baja del impuesto PAIS, que se ha convertido en un pilar fundamental para sostener los ingresos fiscales.