La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) ha implementado un proceso de simplificación que reduce la dependencia del papel y aumenta el control a través de datos digitales. La nueva Resolución General 5900/2026, publicada el 24 de septiembre, permite a los contribuyentes conservar y digitalizar documentación aduanera mediante un sistema de autoarchivo o a través de Prestadores de Servicios de Archivo y Digitalización (PSAD).
La modificación más significativa es que la documentación deberá conservarse solo hasta que opere la prescripción de la acción del Fisco, permitiendo su destrucción sin autorización previa. Este cambio refleja una evolución en el control fiscal, que ahora se basa más en la información que posee el Estado que en la documentación presentada por los contribuyentes.
La fiscalización basada en datos permite detectar inconsistencias en tiempo real, lo que implica que las empresas deben asegurar la coherencia de la información que generan. Esto transforma el concepto de cumplimiento fiscal, que ya no se limita a presentar declaraciones juradas y conservar documentación, sino que requiere una auditoría de la trazabilidad de la información.