El ex intendente Ezequiel Galli y concejales de los bloques PRO y Juntos por Olavarría han presentado un proyecto de ordenanza en el Honorable Concejo Deliberante para eximir del pago de la Tasa por Inspección de Seguridad e Higiene a las empresas de generación de energía eléctrica mediante fuentes renovables. Esta iniciativa busca frenar lo que se denomina un “impuesto al viento” y propone una exención por un plazo de diez años.
El proyecto también establece que la exención se aplicará a cualquier nueva tasa, derecho o contribución municipal que grave específicamente la actividad. Para acceder y mantener el beneficio, las empresas deberán acreditar que al menos el 50% de la mano de obra empleada y/o de los contratos de servicios corresponden a trabajadores y/o proveedores locales. El incumplimiento de esta condición resultará en la pérdida del beneficio de exención a partir del período fiscal en que se verifique la infracción.
Desde la bancada opositora, se enfatiza la importancia de dar señales a la inversión privada, argumentando que este tipo de iniciativas fomentan la llegada de nuevas inversiones y la generación de mano de obra local.