La siembra de trigo en Argentina está experimentando un notable crecimiento, impulsada por factores económicos y climáticos que han cambiado el panorama productivo. En los últimos meses, se ha observado un aumento en la proyección de hectáreas destinadas a este cultivo, lo que contrasta con las estimaciones iniciales que preveían una caída del 7% en comparación con la campaña anterior.
Revisión de las Proyecciones de Siembra
Recientemente, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) ha ajustado sus estimaciones, indicando que la disminución en el área sembrada podría ser solo del 3%. Este cambio se debe a las condiciones climáticas favorables, con lluvias significativas que han mejorado el escenario hídrico, y a la reducción en el precio internacional de la urea, un fertilizante esencial para el cultivo de trigo.
Factores Clave: Lluvias y Precios de Fertilizantes
En mayo, el costo de la urea alcanzó los US$ 1.000 por tonelada, lo que había generado un impacto negativo en la siembra. Sin embargo, con la caída del precio a aproximadamente US$ 550 y las lluvias abundantes de junio, se ha reactivado el interés por el cultivo. Las lluvias en regiones como el centro este de Córdoba, donde se registraron más de 50 mm, han sido cruciales para este cambio.
Proyecciones de Producción y Superficie Sembrada
Con la actualización de las proyecciones, se estima que la superficie sembrada con trigo alcanzará los 6,95 millones de hectáreas, con un rendimiento promedio proyectado de 30,5 quintales por hectárea. Este incremento en la superficie sembrada podría posicionar a la campaña actual como la segunda mayor en los últimos 17 años, con una producción total que podría llegar a 20,5 millones de toneladas.
Distribución Geográfica de la Siembra
El aumento en la superficie sembrada se concentrará principalmente en el suroeste del país, con 45.000 hectáreas en La Pampa y 95.000 en Buenos Aires. A pesar de las condiciones favorables en muchas áreas, algunas regiones, como el centro este de Buenos Aires, enfrentan desafíos debido a inundaciones pasadas y temores de enfermedades que han limitado la siembra.
Estado Actual de la Siembra y Fertilización
En La Pampa, los técnicos han reportado acumulados de lluvia de hasta 90 mm, lo que ha permitido recuperar niveles de fertilización y siembra. En el sureste de Buenos Aires, aunque la siembra de cebada y trigo se está completando sin inconvenientes, se ha iniciado con un retraso de 10 días debido a las lluvias. Se espera que para el 15 de julio se finalice la siembra en tiempo y forma, con la fertilización con nitrógeno comenzando a niveles históricos.
Este panorama productivo resalta la importancia de las condiciones climáticas y los precios de insumos en la agricultura argentina, y sugiere que el sector del trigo podría estar en camino a una recuperación significativa en esta campaña.