La situación financiera del empresario ganadero Andelino Fernández, originario de Gaiman, Chubut, ha generado una alarma significativa en el sector agropecuario de la Patagonia. Con un total de 429 cheques rechazados y deudas que ascienden a miles de millones de pesos, la crisis ha comenzado a afectar a productores y consignatarios en toda la región.
Antecedentes de la Crisis
Fernández se ha consolidado en los últimos años como uno de los principales compradores de hacienda en los remates ganaderos del norte patagónico, llegando a representar hasta el 50% del volumen comercializado en algunas subastas. Sin embargo, la situación comenzó a deteriorarse cuando el primer cheque rechazado fue reportado el 28 de abril. Desde entonces, la cantidad de cheques rechazados ha crecido exponencialmente, alcanzando un monto cercano a los 5.000 millones de pesos.
Deudas y Obligaciones
Además de los cheques rechazados, Fernández enfrenta una deuda bancaria que ronda los 18.300 millones de pesos, correspondiente a su empresa Granjas Integradas Santa Inés SA (GISISA). A pesar de esta abultada deuda, los registros del Banco Central indican que las obligaciones bancarias de la empresa aún se encuentran en “Situación 1”, lo que significa que se consideran normales y al día.
Impacto en Productores Locales
La crisis ha generado una creciente preocupación entre pequeños y medianos productores ganaderos, muchos de los cuales han participado en remates donde Fernández ha sido un actor clave. Su presencia en estos eventos ha impulsado los precios del kilo vivo, llegando a ser hasta un 10% superiores a los precios de referencia del mercado. Sin embargo, la incertidumbre actual ha llevado a algunos consignatarios a dejar de operar con él, alertados por su creciente exposición financiera.
Acciones Judiciales y Demandas
Con el aumento de los cheques rechazados, han comenzado a surgir acciones judiciales. Un productor afectado ya ha preparado una demanda en los tribunales de Chubut, solicitando la inhibición de bienes y el congelamiento de cuentas de GISISA. Esta situación ha llevado a que muchos productores que realizaron ventas directas no logren comunicarse con Fernández, recibiendo únicamente respuestas de una contadora de la firma, quien informa sobre la imposibilidad momentánea de cubrir los cheques emitidos.
Declaraciones de Andelino Fernández
En medio de esta crisis, Fernández ha declarado su intención de honrar todas sus deudas, afirmando que “hasta el último peso se va a pagar”. Sin embargo, su promesa ha sido recibida con escepticismo en el sector, dado que las deudas persisten y la capacidad de cobrarlas está en duda. Fernández ha explicado que los cheques rechazados se deben en parte a deudas que otras empresas tienen con él, y ha presentado un plan para reestructurar su deuda, el cual ha sido compartido con un 70% de sus acreedores.
Perspectivas Futuras
A pesar de sus esfuerzos por reorganizar la situación financiera, la comunidad ganadera observa con preocupación el manejo de sus operaciones, especialmente en lo que respecta a los niveles de mortandad animal en sus feedlots. La situación actual plantea un desafío significativo para el sector, que depende en gran medida de la estabilidad de actores clave como Fernández.
Los productores deben estar atentos a los desarrollos en este caso, ya que las implicancias de la crisis de Fernández podrían extenderse más allá de su empresa, afectando a toda la cadena de valor del sector ganadero en la Patagonia.