La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) ha decidido postergar la obligatoriedad de nuevos esquemas de facturación electrónica, trasladando su implementación del 1 de junio al 1 de agosto de 2026. Esta decisión fue oficializada a través de la Resolución General 5852/2026 publicada en el Boletín Oficial, y responde a las preocupaciones expresadas por diversas cámaras empresariales que señalaron dificultades técnicas para adaptar sus sistemas informáticos a los nuevos requerimientos fiscales en el tiempo originalmente estipulado.
Detalles de la Reforma en la Facturación Electrónica
El nuevo esquema de ARCA tiene como objetivo eliminar la facturación en lote, un método que permitía a comercios y empresas generar facturas sin conexión y declararlas ante el fisco en fechas posteriores. En su lugar, se busca la migración total hacia el Código de Autorización Electrónico (CAE), que requiere que cada factura sea validada en línea y en tiempo real. Este cambio es parte de un esfuerzo más amplio por parte del Gobierno para digitalizar completamente el circuito comercial y mejorar la fiscalización.
Cronograma de Implementación y Cambios Administrativos
A pesar de la prórroga general hasta agosto, ARCA ha establecido dos modificaciones administrativas que entrarán en vigencia el 1 de junio de 2026:
- Eliminación de trámites: Se suprime la obligación de realizar una solicitud de adhesión para utilizar el CAEA. Este sistema estará disponible automáticamente para todos los contribuyentes, aunque solo como respaldo en caso de caídas del sistema o problemas de conectividad.
- Bloqueo a nuevos usuarios: A partir de esta fecha, el fisco no aceptará nuevas inscripciones para utilizar el CAEA como modalidad principal de facturación, limitando su uso a situaciones excepcionales.
Implicancias para Empresas y Contribuyentes
La flexibilización de los plazos de implementación, reflejada en la Resolución General 5852/2026, busca facilitar la transición hacia un sistema más eficiente y controlado. Con la eliminación del CAEA como opción principal, las empresas deberán adaptarse rápidamente al CAE, lo que implica una inversión en tecnología y capacitación para asegurar el cumplimiento de las nuevas normativas fiscales.
ARCA también ha compartido los vencimientos de mayo, lo que permite a los contribuyentes planificar sus obligaciones fiscales en el marco de estos cambios. La estrategia del organismo apunta a un monitoreo fiscal inmediato sobre las ventas y la facturación, lo que podría tener un impacto significativo en la forma en que las empresas gestionan sus operaciones comerciales.