El 28 de mayo de 2026, el gobierno de Javier Milei presentó el proyecto del Súper RIGI al Congreso, una iniciativa que busca reducir la carga impositiva en Argentina con el objetivo de atraer inversiones extranjeras significativas. Este nuevo régimen propone una reducción del impuesto a las ganancias al 15%, lo que representa una disminución de diez puntos respecto a la versión anterior. Sin embargo, esta medida ha generado un conflicto con los gobernadores de las provincias, quienes ven amenazada su recaudación fiscal.
Detalles del Súper RIGI
El Súper RIGI establece un límite del 0,5% en los ingresos brutos que las provincias y municipios pueden cobrar, lo que ha suscitado preocupaciones sobre la constitucionalidad de esta disposición. La recaudación de las provincias depende en gran medida de los ingresos brutos, lo que hace que esta limitación sea un punto de fricción entre el gobierno nacional y los gobiernos provinciales.
El régimen también introduce un esquema de Vehículos de Proyecto Único (VPU), que son sociedades creadas exclusivamente para cada inversión, con activos dedicados únicamente a esos proyectos. Esta estructura busca facilitar la inversión en sectores estratégicos como inteligencia artificial, semiconductores, biotecnología avanzada e infraestructura digital, pero excluye proyectos ya presentados bajo el régimen anterior.
Implicaciones Fiscales y Laborales
Además de la reducción del impuesto a las ganancias, el Súper RIGI mejora el tratamiento fiscal sobre dividendos y utilidades, estableciendo una alícuota del 7% durante los primeros cuatro años y del 3,5% a partir del quinto año. Este cambio contrasta con el régimen anterior, donde la reducción se aplicaba después de siete años.
En el ámbito laboral, se establece una alícuota única del 10% para las contribuciones patronales sobre nuevas relaciones laborales, manteniendo la obligatoriedad del Fondo de Afectación Laboral (FAL). También se introduce un esquema de libre disponibilidad escalonada de divisas para los proyectos que se adhieran al nuevo régimen.
Aspectos Judiciales y Críticas
Uno de los aspectos más controvertidos del Súper RIGI es la habilitación de arbitrajes internacionales ante la Corte Internacional de Arbitraje, la Cámara de Comercio Internacional o el CIADI. Esta disposición ha generado críticas sobre la cesión de soberanía y la posibilidad de que las empresas queden blindadas para litigar en el país.
Expertos en temas regulatorios han señalado que el nuevo régimen podría generar una presión adicional sobre los sectores económicos que buscan beneficios fiscales equivalentes. Un informe de Misión Productiva, basado en datos de la OCDE, indica que la versión anterior del RIGI no logró atraer inversiones genuinas y que muchos proyectos ya existentes fueron reciclados para aprovechar los beneficios fiscales.
Comparativa con el Modelo Brasileño
En contraste, Brasil está discutiendo un esquema similar para datacenters, pero con condiciones más estrictas, como la obligación de destinar un porcentaje de la capacidad al mercado interno y el uso de energía renovable. Estas diferencias han alimentado críticas sobre la falta de exigencias en el modelo argentino, que se presenta como más atractivo para las empresas, pero con menos requisitos de desarrollo interno.
El debate sobre el Súper RIGI continúa, y su implementación podría tener repercusiones significativas en la estructura fiscal y económica del país. Las provincias deben prepararse para adaptarse a un nuevo escenario donde la recaudación y la inversión extranjera se verán profundamente afectadas.